Los pasados días 9, 10 y 11 de octubre se ha celebrado en Barcelona el congreso de SEPES (Sociedad Española de Prótesis Estomatológica). Han venido más de mil asistentes de todo el país y han sido invitados a dar cursos profesores preeminentes del Reino Unido (Dr. T. Mankoo) y de los EE.UU (Dr. G. Ciche).
En la Clínica Dental Barcelona Bonadex, amén de colaborar muy activamente en la organización, hemos asistido todos los que trabajamos en el campo de la prótesis: Drs.: Pere Harster i Nadal, Loli Rodríguez Andújar, Berta Eche Boniquet Agut i Guillem Solsona Harster. Todos nosotros nos hemos manifestado extraordinariamente satisfechos con las presentaciones; han sido días de mucha atención y tensión sicológica, pero que se han vivido con voluntad de servicio y con gran satisfacción profesional; sobre todo al darnos cuenta que las propuestas innovadoras no se separan demasiado de las líneas habituales de actuación de nuestra clínica.
Como conclusiones, se podrían sacar las siguientes:
- Que todo buen trabajo pasa por un diagnóstico preciso.
- Que la primera etapa pasa siempre por recuperar todas las estructuras existentes.
- Que se deben tener en cuenta las consecuencias de los malos hábitos y de las parafunciones.
- Que es básico ocuparse de la mecánica y la función global.
- Que, a menudo, los tratamientos necesitan de la colaboración con diferentes especialistas, lo cual es lo mismo que decir tiempo, dedicación y sacrificio.
- Que, afortunadamente, no todos los tratamientos son complejos y se pueden conseguir con el suficiente confort y con la relativa rapidez.
- Que a menudo, en los tratamientos de estética, donde se pide la excelencia, los resultados obtenidos están en relación inversa con su duración.
- Que no siempre es deseable la colocación de implantes seguida de una prótesis inmediata; y que, en todo caso, ésta sólo puede ser provisional, mientras se está produciendo la maduración de los tejidos afectados.
- Que, con mucha dedicación, se pueden conseguir resultados excelentes; no todo lo que se desea es siempre realizable. Y que, por fuerza, el paciente debe estar siempre bien informado de las consecuencias que se pueden obtener dentro del tratamiento previamente aceptado.



